Era la temporada en que las hojas empiezan a caer, Otoño, una flor de cempasúchil llamada Xochitl, se encontraba en el campo pegada a una raíz, eso la hacía enojarse y odiar a su raíz pues era por ella que no podía ser libre y cumplir con su anhelo de viajar con el viento del norte, así que un día se decidió a llevar a cabo su sueño y empezó a cantarle al viento para que se la llevara. De pronto Xochitl con mucha tranquilidad observó la lejanía de las montañas, pues yo creo que ella deseaba tener libertada para estar en cualquier lugar que ella deseara. Posteriormente Xochitl observó a Tochil, un pequeño conejito, que a mi parecer ella envidiaba, ya que el podía correr libremente por las montañas.
Cuando Tochil se acercó a la flor de cempasúchil, ella lo empezó a halagar, así que pienso que el conejo fue muy astuto pues al momento de que ella terminó de hablar, él supo que la flor quería un gran favor y se lo hizo notar, por lo tanto Xochitl inmediatamente y con desesperación le pidió que cortara de su raíz con sus filosos dientes, ya que ella quería ser libre como él, mientras la flor hacía su petición con demasiado interés, Tochil se reía por lo que había dicho, pues yo imagino que él pensaba que era una encargo muy grande. Así que el conejo después de varias suplicas de parte de Xochitl, se dispuso a cortar la hierba con mucha delicadeza, pues creo que él no le quería hacer ningún daño, en seguida el conejo le dijo rápidamente a la flor que se tenía que ir, ya que huía de la cacería, y sin dejarla hablar, la dejó caer; Xochitl empezó a sentir una extraña comezón yo pienso que era porque se había despegado de su raíz, como que sentía que le faltaba algo y pues por eso se sentía extraña, aun así ella deseaba que el viento extranjero fuera por ella y por consiguiente el viento del norte le dijo que si le permitía bailar, ella entusiasmada contestó que sí, así que a causa de esto, su raíz lloraba por la pérdida de su flor, además que este llanto solo lo oye la tierra e inmediato a esto, la savia salía de su tallo.
Después cuando la flor de cempasúchil ya estaba en donde tanto había ansiado, sintió una sensación muy diferente pues ya no sabía en que lugar estaba, y observó que los árboles ya no eran tan gigantes para ella y gritó adiós a todos, y me imagino que lo hizo porque quería que todos la observaran con quien se iba ella. Xochitl le hizo prometer al viento que nunca la iba a abandonar, creo que porque ella no quería terminar con este sueño que había esperado con mucha inquietud. Luego le hizo otra pregunta, lo cuestiono acerca de que si el tenía raíces, pero el viento del norte le respondió que no y que el sólo era un movimiento que trae la lluvia, apaga las velas, levanta las olas de mar, entre otras magníficas cosas y parecía que la flor estaba muy emocionada puesto que le hizo otra interrogante al viento, le dijo que si el dejaba de existir sin movimiento, y él contestó que el siempre estaba ahí, que era como un espíritu imperceptible, después la flor le preguntó que era un espíritu, y el viento con su voz cautivante le dijo que es que era su perfume, y justo cuando Xochitl le iba a realizar otra pregunta, le dijo el viento que ya no más preguntas puesto que él podía ser brisa, mañana norte y huracán, y con una risa malvada terminó de hablar, pienso que ella creyó cada palabra que expresó el viento y distraída por lo que había escuchado, empezó a descender de manera agradable por el aire fresco que estaba soplando y soplando.
Posteriormente, Xochitl con mucha quietud cayó en un campo de maíz que parecía más bien una legión de cabezas rubias, y que desde el cielo e veía como una mancha dorada, así que Xochitl, quedó impresionada por lo que estaba ante sus ojos. A pesar de eso, vio que las mazorcas estaban enterradas y eso hizo que ella soltara una sonrisa burlona hacía ellas, yo me imagino porque como ella era libre y ellas seguían pegadas a la tierra, se sentía superior a ellas. Pero una de las mazorcas llamada Cinti, la miró con atención y interrogó que quién era y que hacía ahí y Xochitl, confundida y sin saber que decir, dijo con inseguridad, que ella era viento y dudosa la mazorca dijo: “¿viento?”, a lo que la flor respondió que era un espíritu. En seguida, se escuchó una risa burlona que provenía de un maguey embriagado, que expresó con seguridad que Xochitl parecía una flor de cempasúchil y afirmó que las flores no pueden vuelan, así que volvió a soltar una carcajada burlona. Sin embargo, la flor muy molesta le respondió al maguey que estaba tan borracho que no podía distinguir entre una simple flor con un espíritu que da movimiento a las cosas del mundo, y a pesar de eso, el maguey seguía con su misma actitud sarcástica y eso provocó que la flor se enfureciera más; yo creo que porque lo que el maguey estaba diciendo era la única verdad aunque de alguna manera el maguey era un poco descortés; no obstante Xochitl, se sentía frustrada y torpe pues sus pétalos coloridos no la dejaban que ella pudiera confundirse con el viento, así que desesperada dijo que era un espíritu disfrazado de flor, lo que originó esta vez, la risa de todos y Cinti, dijo que la justificación de Xochitl, era descabellada y además la regaño por ser tan desagradecida y por negar a los de su propia clase. Luego una tormenta se acercó con relámpagos y truenos, en seguida se escuchó que Tlaloc, el dios de la lluvia, empezó a tocar su flauta mágica la cual ocasionó que soltara su carga líquida sobre el campo, y eso provocó que se interrumpiera la pelea que tuvo la flor con la mazorca.
En la corona de Xochitl cayeron poco a poco unas gotas, que parecía que habían formaron un collar de diamantes, la flor estaba empapada en el suelo y atascada en el lodo se dio cuenta que no podía tomar el agua y se moría de sed, y cuando el maguey se percató de esto, empezó a burlarse de Xochitl y la invitó a tomar un poco de su savia, pero ella se negó y se molesto aun más, cuando la mazorca dijo que el espíritu tenía sed en forma sarcástica, pero luego tomo una actitud más seria le advirtió que las plantas beben agua a través de la raíz, ya que es lo más profundo de ellas, así que Xochitl tuvo una discusión con la mazorca. Posteriormente la lluvia estaba acabando, hasta que salió el radiante sol y en seguida de este un maravilloso arcoiris, los pájaros volvían a emitir sus silbidos.
Después Xochitl se empezó a secar y luego apareció Ejecatl, el viento del sur; se acercó a Xochitl de manera caballerosa y le comentó que escuchó que había bailado con el viento del norte y le ofreció irse con él, ella aceptó sin pensarlo pues estaba agobiada con los comentarios de las plantas a las que ella llamó: “plantas corrientes”, y en seguida Ejecatl la elevó pero no pudo escuchar la advertencia de la mazorca acerca de que no confiara en los vientos, ya que todos son iguales, primero te prometen quererte y luego te traicionan. Ejecatl, vio un montón de hojas doradas y no pudo resistirse a la tentación de bailar con esas hojas sueltas bajo un árbol, así que Xochitl con desesperación le pedía a Ejecatl, que no la dejara pero todo fue en vano, el viento ya no la escuchaba porque estaba coqueteando con las hojas, así que la flor yo pienso que se sintió peor, pues el viento la había dejado abandonada y sueño de ser un espíritu se había acabado.
Luego Xochitl, empezó a caer, durante su descenso vio un largo destello como un listón brillante que serpenteaba y era Atoyatl, el río, en seguida Xochitl cayó sobre el agua fresca y le fascinó, y con una voz apacible ella le interrogó a donde se dirigía, y el contestó que iba a perderse en la inmensidad del mar, y se fueron a viajar aunque iban cada vez más rápido, y la flor le dijo que donde estaban sus raíces y él dijo que sale de las entrañas de la madre tierra y que el manantial era como su raíz, un lugar donde regresan siempre después de un largo viaje por las nubes, yo me imagino que la flor estaba maravillada por todo lo que había escuchado del río. Entonces de pronto empezaron a caer en una catarata.
La turbulencia acabó y Xochitl que se encontraba a la orilla, había perdido muchos pétalos, después su mirada se fijó en la roca, creo que se había vuelto a maravillar con otro objeto de la naturaleza como lo había hecho antes, entonces se dijo a si misma que la piedra le causaba tristeza pues para ella parecía algo inmóvil, después la roca se despertó y con una voz grave y que parecía que asustaba, le reclamó que él no era inmóvil pero contestando a esto Xochitl dijo que la vida es movimiento y como forma de amenaza la roca dijo que si se estremecía, el mundo temblaba y así soltó una risa malvada y le mostró un ejemplo a la flor, diciendo que los volcanes son piedras despiertas; cambiando el tema le dijo a Xochitl que durmiera pues se veía cansada y él cantó para ella en el hermoso atardecer que se presenciaba.
Pasó la noche, Xochitl seguía sobre la piedra, después de un profundo sueño, la flor se despertó mientras una mariposa volaba en torno a ella, así que ella arregló sus pétalos para recibir a su amiga, me imagino que estaba emocionada de ver de nuevo a su antigua amiga, pero Papalotl, la mariposa no la reconoció así que Xochitl la llamó y la mariposa se sorprendió al ver que era ella, pues pensó que ya no vivía, además, dijo que no podía hacer nada en su corona pues ya no había néctar en ella y consolando le preguntó que quién la había cortado y con una voz de tristeza le contestó que ella había sido, así que en seguida de eso la mariposa cambió su tono de voz a uno enojado y le reclamó el abandono a su raíz, ya que no se hablaba de otra cosa en Tenochtitlan y que la raíz estaba desgarrando de dolor pero lo único que la consoló fue su madre la tierra, quien le dijo que le iba a crecer otra flor, además dijo con desesperación a Xochitl que las flores no pueden vivir sin su raíz y además que ella ya era vida, pues la flor es la luz de su raíz. Yo opino que con estas verdades que la sabia mariposa le dijo ella se arrepintió pues no había entendido el verdadero significado de la palabra “vida”. Posteriormente, Papalotl con una voz de lástima se despidió de Xochitl aunque la flor insistía que no se fuera. Después la última fragancia de Xochitl se extinguió, pues yo creo que esto pasó debido a que su única y última esperanza no la pudo ayudar.
Luego la noche cayó, y la diosa de la muerta, Miquistli, apareció y se compadeció de Xochitl, así que con delicadeza la tomó entre su brazos y con una suave voz, le dijo: “Xochitl, pequeña flor se cempasúchil...desde hoy y para siempre adornarás los altares...”. Así que el viento murmura que se han percibido los colores y perfumes de Xochitl, además, de la raíz de Xochitl, nació otra flor que se parecía mucho a Xochitl, pero esta vez era más brillante, más grande y más hermosa. Y opino que tuvieron una recompensa después de las experiencias que habían enfrentado tanto la flor de cempasúchil como la raíz. 
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